sueños o realidades ?

sueños o realidades ?

domingo, 28 de julio de 2013

Escobar da mucho de si


 


Alfonso  cañas

Iba yo con mi lechera llena de leche un atardecer de invierno desde el barrio arriba al barrio de abajo que era donde yo vivía. Al salir de casa de la Bea de Frutos que eran los lecheros tuve la mala suerte de tropezar con un gorrón de los muchos que había en las calles sin asfaltar de aquel entonces y al suelo fue a parar la lechera y la leche y yo me esmorroñé las manos y las rodillas.

         El tío Alfonso vecino de Frutos llegaba en ese momento por la puerta del corral frente a la taberna de Clemente y me vio caer:

-        ven aquí que te levanto- me dijo-¡has cogido una buena liebre!

Su cara risueña de toda la vida, su boina calá, y su hablar lento, muy lento, me refirió la siguiente historia:

-        Donde había muchas liebres era en Escobar, cuando yo estaba allí de rentero ¡fíjate si habría liebres! que un día fui a tirar el pantalón detrás de una zarza y cuando acabé cogí un canto para limpiarme y al rozarme con la piel noté algo muy suave, como con pelo y lo puse delante de mi cara para verlo y  ¡abriendo los ojos como platos! observé que era ¡una liebre!.

 Me reía y ya me había olvidado de la que yo había cogido que era liebre distinta.

         -pero aquí no acaba la cosa –continuó el tío Alfonso- del disgusto que tenía y al moverse entre mis manos la lancé al suelo con rabia con intención de matarla y cuál fue mi sorpresa…

Aquí se paró de hablar, gesticuló, se movió la boina, levantó las dos manos a la altura de mi cara y encogía y estiraba los dedos marcando el número diez:

         -¡diez! – decía- diez lebratos pequeños maté al tirar la grande,  ¡fíjate si había liebres en Escobar!

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario