Romance de Matías
relataremos un
caso
que en Madrona
sucedió
hace
veinticinco años.
Los campos
están floridos,
ya se aproxima
el verano
suenan campanas
de boda.
¿quién son los
afortunados?
-Se casa el
chico la Juana
con la hija de
Octaviano
y hacense los
esponsales
en los finales
de mayo.
A la novia llaman Loli
Dolores la
bautizaron
y Juan Manuel
es el novio
que Matías es
nombrado.
-¿Pero este Matías
que dices
no estaba en el
seminario?
¿no quería
hacerse cura
y abrazar el
celibato?
-
Si pero unas vacaciones
A la Loli se ha
abrazado
de Dolores
enfermo
de dolores está
malo
y ha dicho al
Padre Prior
que abandona el
seminario.
porque los ojos
de Loli
la
vocación le han trocado.
¡Válgame Dios
de los cielos!
¡Válgame san
Honorato!
Se han enojado
sus padres
que querían un
hijo santo
y con dolores
su alma
le han visto
colgar los hábitos.
Pero vamos a la
boda
que es un lujo
contemplarlos.
¡Qué guapa que
va la novia!
¡Al novio se ve
más alto.
Ya han salido
de la iglesia
y los están
retratando
ya concluye la
coyunda
con misa y
cordero asado
y como aquí es
la costumbre,
con jotas se ha
terminado.
Se han jurado
amor eterno
y a fe que lo
están logrando
que tras un
cuarto de siglo
siguen tan
enamorados.
-Matías gano el
sustento
en diferentes
trabajos
incluso con
avestruces
que son grandes
pajarracos.
La Loli pario
dos hijas
y a las dos las
ha criado
una es ya casi
doctor
la otra música
estudiando.
¡Cómo han
cambiado las cosas
estos
veinticinco años!
Matías no va a
la iglesia
a oficiar misa
o rosario,
pero venera a
la virgen
a los cristos y
a los santos
con entradillas
y jotas
en procesiones
tocando
mientras Loli
cose y borda
vestidos de
segoviano.
Matías los
avestruces
con tesón va a
alimentando,
por eso tiene
unos huevos
de descomunal
tamaño,
si algún rato
tiene libre
le encontramos
almorzando,
y además con
sus canciones
guitarra o
tambor tocando
alegra a todos
la vida
en invierno y
en verano.
No habrán
logrado riquezas
pero si amigos
a sacos
que en las sus
bodas de plata
vienen a
felicitarlos.
sinceros les
deseamos
que celebren
bodas de oro
dentro de otros
tantos años.
Gritamos ¡Viva
los novios!
que nos inviten
a un trago
y un aplauso
nos concedan
si las coplas
han gustado.
José
Luis López García
(junio
2004)
Este romance le recitó de
memoria el autor en el atrio de la
iglesia de Madrona el día de las bodas de plata de su buen amigo Juan Manuel
Matías y su mujer Dolores del Pozo.


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